Calendario de Vacunación en Cachorros: Guía Completa por Edades
- Primeras vacunas: 6–8 semanas de edad
- Vacunas esenciales: Moquillo, Parvovirosis, Adenovirus, Rabia
- Serie completa: Alrededor de 16 semanas
- Primer refuerzo: 1 año después de completar la serie de cachorro
- Siempre consulta con tu veterinario para un calendario personalizado
Por Julia Wrenfield, Investigadora y Redactora de Bienestar Animal | Publicado 25 de junio de 2026
Traer un cachorro a casa es una de las grandes alegrías de la vida — y una de tus primeras responsabilidades es asegurar que esté protegido contra las enfermedades infecciosas más peligrosas. Las vacunas son la medida preventiva de salud más efectiva disponible, y acertar con el calendario es enormemente importante. Si se vacuna demasiado pronto, los anticuerpos maternos pueden neutralizar la vacuna; si se vacuna demasiado tarde, el cachorro tendrá un período sin protección. Esta guía te lleva a través de cada paso del calendario de vacunación esencial y complementario del cachorro, explicando no solo cuándo, sino por qué se administra cada vacuna en cada etapa.
Por Qué el Calendario es Tan Importante
Cuando nacen los cachorros, reciben inmunidad pasiva a través del calostro de su madre — leche rica en anticuerpos consumida en las primeras 24 horas de vida. Estos anticuerpos maternos protegen al cachorro al principio, pero también interfieren con la inmunidad inducida por la vacuna. El problema es que el nivel de anticuerpos maternos varía ampliamente entre cachorros individuales, incluso dentro de la misma camada. Por eso los veterinarios administran las vacunas en una serie en lugar de una sola inyección: la exposición repetida aumenta la probabilidad de que al menos una dosis se aplique después de que los anticuerpos maternos hayan disminuido pero antes de que el cachorro encuentre el patógeno real.
Calendario Completo de Vacunación en Cachorros
| Edad | Vacunas | Esencial / Complementaria | Notas |
|---|---|---|---|
| 6–8 semanas | DA2PP (Moquillo, Adenovirus, Parvovirosis, Parainfluenza) | Esencial | Primera dosis de la vacuna combinada esencial. Típicamente administrada por el criador o refugio. |
| 10–12 semanas | Refuerzo DA2PP; Bordetella; Leptospirosis (1ª dosis) | Esencial; Complementaria; Complementaria | Bordetella recomendada para cachorros con exposición social. Leptospirosis en áreas endémicas. |
| 14–16 semanas | Refuerzo DA2PP; Rabia; Leptospirosis (2ª dosis) | Esencial; Esencial; Complementaria | La rabia es obligatoria por ley en la mayoría de jurisdicciones. Última dosis de la serie DA2PP de cachorro. |
| 12–16 semanas (opcional) | Enfermedad de Lyme (1ª dosis); Influenza Canina H3N2/H3N8 | Complementaria | Recomendada en regiones endémicas de garrapatas y ambientes de alto riesgo (parques caninos, internados). |
| ~2–4 semanas después de 1ª dosis de Lyme | Enfermedad de Lyme (2ª dosis); Refuerzo Influenza Canina | Complementaria | Ambas vacunas requieren una serie primaria de 2 dosis con 2–4 semanas de separación. |
| 12 meses | Refuerzo DA2PP; Refuerzo Rabia; Bordetella; Leptospirosis anual | Esencial/Complementaria | Un año después de completar la serie de cachorro. La rabia puede ser un producto de 1 o 3 años según la ley local. |
| Cada 1–3 años (adulto) | DA2PP (cada 3 años); Rabia (según ley local); Bordetella (anualmente o cada 6 meses) | Esencial | Las directrices WSAVA recomiendan DA2PP trienal para adultos después de completar los refuerzos iniciales. |
Vacunas Esenciales Explicadas
Moquillo Canino
El moquillo es causado por un paramixovirus y ataca los sistemas respiratorio, gastrointestinal y nervioso. Es altamente contagioso y a menudo fatal en cachorros sin vacunar. Los supervivientes pueden portar daño neurológico de por vida. La vacuna del moquillo ha estado disponible durante décadas y ha reducido drásticamente su incidencia en todo el mundo, aunque los brotes aún ocurren en poblaciones sin vacunar.
Parvovirosis Canina (CPV-2)
La parvovirosis es quizás la enfermedad de cachorro más temida. Destruye el revestimiento intestinal y la médula ósea, causando diarrea sanguinolenta, deshidratación severa y sepsis. La mortalidad en casos sin tratar supera el 80%. El virus es resistente ambientalmente — puede sobrevivir en exteriores durante más de un año
