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¿Por qué mi gato cojea? Causas y cuándo acudir al veterinario

By Julia WrenfieldActualizado 4 de agosto de 20266 min read
Evidence-based · Sources checked
{"en": "Cat limping on hind leg, holding paw up with visible discomfort while walking", "es": "Gato cojeando en la pata trasera, levantando la pata con visible incomodidad al caminar", "fr": "Chat boitant sur la patte arri\u00e8re, levant la patte avec une g\u00eane visible en marchant", "de": "Hinkende Katze auf der Hinterpfote, hebt Pfote schmerzlich beim Gehen an", "nl": "Kreupele kat op achterpoot, tilt poot op met zichtbare ongemak bij het lopen", "pt": "Gato mancando na pata traseira, levantando a pata com desconforto aparente ao caminhar", "it": "Gatto zoppo sulla zampa posteriore, solleva la zampa con disagio visibile mentre cammina"}

¿Por Qué Mi Gato Cojea? Causas y Cuándo Ir al Veterinario

⚠️ Cuándo Llamar al Veterinario Inmediatamente:
  • El gato no apoya la pata en absoluto (la mantiene levantada completamente) durante más de 2 horas
  • Deformidad ósea visible, herida abierta o hinchazón grave
  • Parálisis súbita de las extremidades traseras o arrastre de ambas patas traseras — se trata de una emergencia vascular (tromboembolismo aórtico)
  • Cojera después de una caída desde altura, ser atropellado por un coche u otro traumatismo
  • Pata fría, pálida o azulada en la extremidad afectada

Un gato que cojea requiere atención, pero la respuesta adecuada depende enormemente de la gravedad y el contexto. Una ligera preferencia por una pata después de un largo día de juego es muy diferente de la pérdida súbita del uso de ambas extremidades traseras. Comprender las causas más comunes de cojera felina — y las señales de alerta que requieren atención de emergencia — es conocimiento esencial para todo propietario de gatos en España.

1. Lesión o Traumatismo

Los esguinces, distensiones, hematomas y fracturas son causas comunes de cojera de inicio súbito, particularmente en gatos con acceso al exterior. Los gatos que caen desde ventanas ("síndrome de las alturas"), son atropellados por coches o se pelean con otros animales pueden presentar cojera y otras lesiones. Incluso los gatos de interior pueden sufrir un esguince en una extremidad al caer de forma incómoda desde un salto. La cojera traumática siempre debe ser evaluada por un veterinario — lo que parece una lesión menor puede implicar una fractura o traumatismo interno que no es inmediatamente visible.

2. Problemas en las Patas: Heridas, Espinas y Abscesos

Una inspección cuidadosa de la pata afectada a menudo revela la causa: una espina, astilla, trozo de vidrio o pelo enmarañado entre los dedos. Los abscesos por mordedura de gato — comunes en gatos de exterior después de peleas — típicamente aparecen como bultos hinchados, calientes y dolorosos bajo la piel de la extremidad o pata, a menudo no obvios hasta que el absceso se revienta y drena pus. Los abscesos por herida de mordedura requieren tratamiento veterinario con antibióticos y a veces drenaje quirúrgico. Examine suavemente las almohadillas de las patas, entre los dedos y los lechos de las uñas antes de su cita con el veterinario.

3. Artritis (Osteoartritis)

La osteoartritis felina está enormemente infradiagnosticada. Los estudios sugieren que hasta el 90% de los gatos mayores de 12 años tienen evidencia radiográfica de artritis, pero muchos propietarios no lo saben porque los gatos rara vez vocalizan el dolor tan abiertamente como los perros. La cojera artrítica es típicamente de inicio gradual, peor después del descanso, afecta múltiples articulaciones (comúnmente codos, caderas y rodillas), y puede acompañarse de reluctancia a saltar, cambios en los patrones de aseo e alteración del temperamento. Las opciones efectivas de manejo incluyen AINEs recetados (meloxicam), terapia con anticuerpos monoclonales para el dolor (frunevetmab), suplementos para articulaciones, y modificaciones ambientales.

4. Uñas Encarnadas o Demasiado Crecidas

Los gatos mayores y los gatos de interior que no desgastan sus uñas a través de la actividad pueden desarrollar uñas severamente crecidas que se curvan hacia la almohadilla de la pata, causando un dolor intenso y cojera. La uña literalmente crece en círculo y perfora el tejido blando. Esto es doloroso pero completamente prevenible con un recorte regular de uñas cada 2–4 semanas. Si una uña encarnada ya ha penetrado la almohadilla, es necesario su extirpación veterinaria y cuidado de la herida. Revise las uñas de su gato mensualmente — esto toma menos de un minuto y previene un problema doloroso.

5. Tromboembolismo Aórtico (Trombo en Silla de Montar) — Emergencia

Esta es la emergencia de cojera que no puede esperar. El tromboembolismo aórtico (ATE) ocurre cuando un coágulo de sangre se aloja en la bifurcación aórtica, cortando el suministro de sangre a ambas extremidades traseras simultáneamente. El gato típicamente presenta parálisis súbita o debilidad extrema de ambas patas traseras, gritando de dolor, patas traseras frías y lechos de uñas pálidos o azulados. Esta es una emergencia potencialmente mortal que requiere atención veterinaria inmediata. El ATE a menudo está asociado con miocardiopatía hipertrófica subyacente (HCM). Cualquier gato con parálisis bilateral súbita de extremidades traseras debe ser llevado de urgencia a un veterinario de emergencia.

6. Fracturas y Dislocaciones

Las fracturas se presentan como cojera aguda sin apoyo de peso con hinchazón, dolor y a veces deformidad visible. La luxación rotuliana (dislocación de la rótula) se ve en algunas razas y causa cojera intermitente u oscilación en una pata trasera. La displasia de cadera, aunque menos común que en perros, ocurre en gatos y causa cojera crónica de extremidades traseras. Las radiografías son esenciales para diagnosticar anomalías óseas. El tratamiento de fracturas depende de la ubicación, gravedad y salud general del gato — las opciones van desde entablillado hasta cirugía ortopédica.

7. Problemas Nerviosos o de la Médula Espinal

La enfermedad del disco intervertebral, tumores de la médula espinal y las lesiones traumáticas de la columna vertebral pueden causar cojera o debilidad en una o más extremidades, a veces acompañadas por cambios en el control de la vejiga o intestinos. La cojera neurológica difiere de la cojera ortopédica — el gato puede parecer inconsciente de la extremidad en lugar de protegerla activamente. El examen neurológico y la resonancia magnética o tomografía computarizada son necesarios para el diagnóstico definitivo.

💡 Consejo de Cuidados en Casa:

Para una cojera leve después de una actividad obvia (una larga sesión de juego o saltos), restrinja el gato a una sola habitación durante 24–48 horas con la bandeja de arena y comida a nivel del suelo. Observe si la cojera mejora con el descanso. Si el gato apoya peso y la cojera es leve, este descanso vigilante es razonable durante 24 horas. Si no hay mejoría — o si el gato empeora — no retrase la visita al veterinario. Nunca administre medicamentos para el dolor humanos

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Fuentes y lectura adicional

Este artículo se basa en investigación veterinaria revisada por pares y fuentes fiables de salud animal. Explora la ciencia de fondo en nuestra Biblioteca de Investigación.

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Disclaimer:This article is for informational purposes only and does not constitute veterinary advice. Always consult a qualified veterinarian for your pet's health concerns.

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