Por Qué es Importante Monitorizar la Temperatura
Saber cómo tomar la temperatura a tu perro con precisión es una de las habilidades más útiles que puede tener un dueño de mascotas. La temperatura es uno de los indicadores más fiables de infección, inflamación, golpe de calor o enfermedad sistémica. Un perro con fiebre puede parecer letárgico y sin apetito — síntomas que podrían indicar docenas de condiciones diferentes — y tener una lectura objetiva de temperatura proporciona a tu veterinario información crítica cuando le llames pidiendo consejo.
La temperatura corporal normal en perros se sitúa entre 38,3 y 39,2 grados Celsius (101 a 102,5 grados Fahrenheit). Cualquier valor por encima de 39,4 grados Celsius constituye fiebre. Las temperaturas superiores a 40 grados Celsius requieren atención veterinaria urgente, y por encima de 41 grados Celsius representan una emergencia que pone en peligro la vida.
Elegir el Termómetro Adecuado
No todos los termómetros son apropiados para usar en perros, y utilizar el tipo incorrecto produce lecturas poco fiables que pueden llevar a decisiones equivocadas.
Termómetros rectales
Un termómetro rectal digital con punta flexible es el estándar de oro para tomar la temperatura a tu perro en casa. Es más preciso que cualquier termómetro de lectura superficial o auricular y proporciona una lectura en menos de 60 segundos. Elige un termómetro específicamente etiquetado como adecuado para uso rectal — estos tienen puntas flexibles y redondeadas que son más seguras que los modelos rígidos de vidrio. Los termómetros de vidrio con mercurio nunca deben usarse en animales debido al riesgo de rotura e intoxicación por mercurio.
Termómetros auriculares
Los termómetros auriculares de infrarrojos diseñados para mascotas pueden ser útiles pero son significativamente menos precisos que las lecturas rectales, especialmente si el canal auditivo es estrecho, tiene pelo excesivo, o el termómetro no está correctamente posicionado. Son aceptables para monitorizar tendencias en un perro al que estés controlando repetidamente, pero una única lectura de un termómetro auricular no debe usarse para tomar decisiones clínicas sin orientación veterinaria.
Evita los métodos en la frente y bajo el brazo
Los termómetros temporales de arteria temporal o axilar (bajo el brazo) humanos no son apropiados para perros. La anatomía canina y el pelaje hacen que estos métodos sean muy poco fiables.
Cómo Tomar la Temperatura Rectal de Forma Segura
El procedimiento es sencillo cuando se realiza con calma y la preparación adecuada.
Lo que necesitarás
- Un termómetro rectal digital con punta flexible
- Vaselina o un lubricante a base de agua como lubricante íntimo
- Guantes desechables si lo prefieres
- Una segunda persona para ayudarte a sostener a tu perro, especialmente en los primeros intentos
- Premios para recompensarlo inmediatamente después
Técnica paso a paso
- Enciende el termómetro y asegúrate de que marca cero o está listo para usar
- Aplica una cantidad generosa de lubricante en la punta del termómetro
- Pide a tu ayudante que sostenga suavemente a tu perro en posición de pie o tumbado, con un brazo alrededor del cuerpo del perro y una mano sujetando la base de la cola
- Levanta la cola suavemente e inserta la punta del termómetro aproximadamente 2,5 a 3 cm en el recto con un movimiento lento y rotatorio — no lo fuerces
- Mantén el termómetro en su lugar y mantén a tu perro calmado e inmóvil hasta que el dispositivo suene
- Retira el termómetro cuidadosamente y lee la pantalla
- Limpia el termómetro inmediatamente con una toallita de alcohol o con jabón y agua antes de guardarlo
Recompensa a tu perro calurosamente inmediatamente después del procedimiento. Asociar esta experiencia con premios de alto valor desde el principio crea un perro que tolera la medición de temperatura con mucha menos resistencia con el tiempo.
Interpretando la Lectura
Una vez que tengas un número, necesitas saber qué hacer con él.
- 38,3 a 39,2 grados Celsius: rango normal — continúa monitorizando si tu perro parece estar mal
- 39,3 a 39,9 grados Celsius: ligeramente elevado — contacta con tu veterinario para orientación, especialmente si va acompañado de otros síntomas
- 40,0 a 40,9 grados Celsius: fiebre significativa — se requiere evaluación veterinaria, no esperes a ver si baja
- 41,0 grados Celsius o superior: emergencia — busca atención veterinaria inmediatamente
- Por debajo de 37,8 grados Celsius: hipotermia — también requiere atención veterinaria urgente
La temperatura sola no cuenta toda la historia. Una lectura de 39,5 grados en un perro que acaba de hacer ejercicio en clima cálido puede ser una respuesta fisiológica temporal en lugar de fiebre real. Siempre considera el cuadro clínico completo y la actividad reciente de tu perro antes de sacar conclusiones.
Qué No Hacer Cuando Tu Perro Tiene Fiebre
Varias respuestas bien intencionadas a la fiebre canina pueden causar daño y deben evitarse.
- No le des a tu perro paracetamol, ibuprofeno o aspirina humanos — estos son tóxicos para perros y pueden causar daño grave en los órganos o la muerte
- No intentes enfriar a un perro con fiebre con agua helada o bolsas de hielo — el enfriamiento rápido puede causar cambios circulatorios peligrosos
- No esperes más de unas pocas horas para buscar consejo si la temperatura está por encima de 39,5 grados y tu perro parece estar mal
Si no estás seguro de que la lectura sea precisa, repite la medición una vez después de dos minutos. Un resultado consistente de dos lecturas es mucho más fiable que una única medición.
Mantener Registros
Si tu veterinario te ha pedido que monitorices la temperatura de tu perro durante varios días, mantén un registro escrito simple con la hora, la temperatura y cualquier otro síntoma que observes. Este registro es enormemente útil para tu equipo clínico y elimina la dependencia de la memoria al discutir el progreso de tu perro.
