ForPetsHealthcare
Perros

Problemas de Glándulas Anales en Perros: Cuándo Expresar y Cuándo Acudir al Veterinario en España

By Sarah Bennett2 de julio de 20266 min read
Reviewed by Dr. Sarah Bennett, DVM
Anal Gland Problems In Dogs When To Express When To See A Vet
SLUG: anal-gland-problems-in-dogs-when-to-express-when-to-see-a-vet TAGS: salud del perro, glándulas anales, aseo del perro, cuidados preventivos CATEGORY: perros

Qué Son Realmente las Glándulas Anales

La mayoría de los propietarios de perros han oído hablar de las glándulas anales, a menudo en el contexto de un perro que se arrastra por el suelo o un olor desagradable repentino. Lo que menos gente entiende es qué hacen estas estructuras y por qué a veces causan problemas.

Las glándulas anales, más precisamente llamadas sacos anales, son dos pequeñas bolsas ubicadas justo dentro del ano del perro, aproximadamente en las posiciones de las cuatro y las ocho. Producen una secreción con un olor pungente y distintivo que sirve como forma de comunicación química entre perros. Cuando un perro defeca, la presión de pasar una heces firme vacía naturalmente estos sacos. La secreción se deposita en las heces, por lo que los perros investigan tan intensamente las deposiciones los unos de los otros.

Los problemas surgen cuando este proceso natural de vaciado no ocurre de manera eficiente, ya sea porque las heces son demasiado blandas para crear presión adecuada, porque los conductos que drenan los sacos son demasiado estrechos, o porque las glándulas producen más secreción de lo normal.

Signos de Que las Glándulas Anales Necesitan Atención

El signo más conocido es el arrastre del trasero, arrastrarse por el suelo en un intento de aliviar la molestia o la presión. Sin embargo, este comportamiento también puede indicar infestación de parásitos, irritación de la piel o alergias alrededor del área perianal, por lo que no asuma que las glándulas anales son siempre la causa sin verificar otras posibilidades.

Otros signos de que las glándulas anales pueden estar llenas u obstruidas incluyen:

  • Lamido o mordedura excesivos en la base de la cola o alrededor del ano
  • Un olor a pescado u olor inusualmente fuerte que no se correlaciona con un movimiento intestinal reciente
  • Hinchazón visible o enrojecimiento a uno o ambos lados del ano
  • Esfuerzo durante la defecación o pareciendo incómodo al sentarse
  • Dejar pequeñas manchas marrones en las superficies donde el perro ha estado sentado

Si nota alguno de estos signos, el primer paso es examinar el área suavemente y considerar si una expresión manual podría ayudar, o si la situación justifica una visita al veterinario.

El Argumento en Contra de la Expresión Rutinaria

Existe una práctica generalizada entre algunos peluqueros caninos e incluso algunos propietarios de expresar rutinariamente las glándulas anales como parte de cada sesión de aseo. El pensamiento veterinario actual no respalda esto como necesario para la mayoría de los perros. Las glándulas anales tienen un propósito, e interferir con ellas cuando están funcionando normalmente puede irritar los tejidos, causar microtraumas en los conductos y, paradójicamente, aumentar la probabilidad de problemas futuros.

Expresar las glándulas solo cuando hay una indicación genuina, signos visibles de plenitud, molestia o historial de impactación, es el enfoque más sensato y basado en evidencia. Los perros que frecuentemente necesitan expresión manual pueden beneficiarse más de cambios dietéticos o investigación de la causa subyacente que de intervención manual continua.

Expresión Externa Versus Interna

Hay dos métodos para expresar las glándulas anales: externo e interno. La expresión externa implica aplicar presión suave a ambos lados del ano desde el exterior; la expresión interna implica insertar un dedo enguantado en el recto para comprimir directamente el saco. El método interno es más completo y efectivo para vaciar completamente las glándulas, pero solo debe ser realizado por un veterinario o enfermero veterinario capacitado.

Algunos propietarios experimentados aprenden a realizar expresión externa en casa. Si desea intentarlo, pida a su veterinario o enfermero veterinario que le muestre la técnica correcta en persona primero. Si se hace incorrectamente, la expresión externa puede empujar el material nuevamente hacia la glándula en lugar de sacarlo, o dañar el tejido delicado alrededor de la abertura del conducto.

Cuándo Debe Acudir al Veterinario

Hay varias situaciones donde la intervención veterinaria no es opcional:

  • Si puede ver o sentir un bulto o hinchazón visible cerca del ano que no se resuelve en uno o dos días
  • Si su perro parece estar en dolor significativo cuando toca el área o cuando se sienta
  • Si hay algún drenaje que parece sanguinolento, amarillo o verde, esto sugiere infección o absceso
  • Si el perro ha tenido un absceso de glándula anal roto, que aparece como una herida abierta o área en carne viva junto al ano
  • Si la misma glándula ha requerido expresión más de una vez en pocas semanas

Los abscesos de glándulas anales son particularmente importantes de tratar rápidamente. Se desarrollan cuando la glándula se impacta e infecta, eventualmente rompiéndose a través de la piel si se deja sin tratar. El tratamiento generalmente implica enjuagar y limpiar el absceso, terapia con antibióticos y, a veces, medicamentos antiinflamatorios. Los abscesos recurrentes pueden requerir la extirpación quirúrgica de la glándula afectada.

Cambios Dietéticos Que Pueden Ayudar

Debido a que las heces firmes son el mecanismo principal por el cual las glándulas se vacían naturalmente, la dieta juega un papel significativo en la salud de las glándulas anales. Los perros que producen consistentemente heces blandas, debido a una dieta baja en fibra, sensibilidades alimentarias o diarrea crónica, son mucho más propensos a problemas de glándulas anales.

Aumentar la fibra dietética puede hacer una diferencia significativa. Agregar una pequeña cantidad de puré de calabaza simple, cáscara de psilio o camote cocido a la dieta puede agregar volumen a las heces y mejorar el proceso de expresión natural. Si su perro tiene sensibilidades alimentarias o alergias que contribuyen a heces blandas crónicas, trabajar con su veterinario para identificar y eliminar el ingrediente desencadenante vale la pena.

El control del peso también importa. Los perros con sobrepeso tienen una mayor incidencia de problemas de glándulas anales, probablemente porque el exceso de tejido alrededor del área reduce la efectividad del mecanismo de presión natural durante la defecación.

Un Problema Que Vale la Pena Tomar en Serio

Los problemas de glándulas anales son poco glamorosos pero genuinamente incómodos para el perro afectado. Abordar la causa subyacente, ya sea dietética, anatómica o relacionada con la consistencia de las heces, es más efectivo a largo plazo que la expresión manual repetida. Si su perro muestra signos con frecuencia, la conversación con su veterinario debe ir más allá del alivio inmediato y hacia la comprensión de por qué esto sigue sucediendo.

#anal gland problems in dogs when to express when to see a vet#dog health#dog nutrition#forpetshealthcare
Disclaimer:This article is for informational purposes only and does not constitute veterinary advice. Always consult a qualified veterinarian for your pet's health concerns.

Free newsletter

Pet health tips, straight to your inbox

Weekly science-backed advice for dog & cat owners. No spam, unsubscribe anytime.